En esta entrevista realizada en ForumPiscine 2026, Riccardo Casadei, fundador de AngelEye, proveedor de sistemas de detección de ahogamientos mejorados con inteligencia artificial, resume los mercados que abarca la empresa y las oportunidades potenciales que se abren en Italia.
¿Cuándo y dónde se fundó AngelEye?
AngelEye lleva veinte años en el mercado. Fuimos pioneros en la instalación de cámaras subacuáticas para la seguridad en piscinas, ofreciendo una auténtica videovigilancia integrada con inteligencia artificial de desarrollo propio. Nuestra sede central se encuentra en Bolzano, un centro neurálgico que, gracias principalmente a nuestro dominio del alemán, nos ha permitido expandirnos rápidamente hacia los países nórdicos. Hoy operamos a nivel mundial: contamos con distribuidores en Francia, Alemania, Suiza, Australia y Arabia Saudí, y próximamente en el norte de Estados Unidos.
¿Prevé también una expansión en Italia?
Recientemente nos estamos adentrando en el mercado italiano, coincidiendo con la entrada en vigor de la Ley Marco de seguridad en piscinas, donde se requerirá un sistema tecnológico como el nuestro, lo que nos permitirá establecer un nuevo estándar. En materia de seguridad, el sector de las piscinas aún se encuentra muy rezagado. Tomemos como ejemplo un automóvil: hoy en día está equipado con innumerables sensores, así como con airbag, ABS y cámaras delanteras y traseras, ya que es necesario garantizar cierta seguridad a los conductores. En una piscina, por el contrario, el equipamiento mínimo no incluye ningún dispositivo de seguridad, lo que conlleva un riesgo excesivo.
¿Cuál es la ventaja competitiva de su sistema de seguridad? ¿A qué clientes se dirige?
Impulsadas por inteligencia artificial, nuestras cámaras aéreas y subacuáticas identifican cualquier tipo de anomalía en tiempo real, como un cuerpo que ya no puede mantenerse a flote: esto permite, literalmente, salvar vidas. Cualquier peligro se detecta y se notifica en aproximadamente 10 segundos, un lapso de tiempo que permite a un socorrista de piscina pública o a un recepcionista de hotel recibir una alarma visual y sonora —por ejemplo, en un reloj inteligente, ordenador, tableta o teléfono— que resalta una situación peligrosa, indica su ubicación exacta y facilita las operaciones de rescate. Además, es una herramienta sin las limitaciones de inmersión de las cámaras subacuáticas o aéreas, que de hecho están todas patentadas y certificadas según la norma ISO. Nuestro negocio es altamente diversificado y atiende a cualquier persona preocupada por la seguridad: en Europa, prestamos servicio a piscinas públicas y piscinas de gran importancia, como las de hoteles prestigiosos, especialmente en Londres. Por lo tanto, esperamos que en Italia también se consolide la intención de salvaguardar a los usuarios de las instalaciones, tanto públicas como privadas.
