En un siglo, el mundo de las piscinas ha recorrido un camino increíble, pasando de equipos rudimentarios a sistemas de tecnología avanzada. Fundada en 1925 en un pequeño taller de Brooklyn, la empresa Hayward se ha convertido hoy en un líder mundial en piscinas residenciales y comunitarias.
En 2025, la empresa celebra un hito simbólico: cien años dedicados al arte de la circulación y el tratamiento del agua. Esta excepcional trayectoria no es solo una cuestión de calendario, sino el reflejo de una impresionante fortaleza industrial que ahora se extiende por todo el mundo.

Una potencia industrial al servicio de la proximidad.
Detrás de la marca se esconde una organización humana y logística de una envergadura extraordinaria. Con 2,000 empleados en todo el mundo, Hayward cuenta con 10 centros de producción a la vanguardia tecnológica. Esta presencia internacional no se logra a expensas de las raíces locales, sino todo lo contrario.
El grupo tiene así convirtió a Europa en un pilar estratégico Con 240 empleados dedicados y sede central en Getafe, España, su capacidad industrial europea se concentra principalmente en dos plantas de producción cerca de Barcelona, mientras que un centro de distribución estratégico en Saint Vulbas, Francia, garantiza su agilidad logística.

Éxito a través de la innovación y el desempeño económico.
La solidez de Hayward Esto se refleja también en resultados que inspiran respeto. Con una facturación de 1.05 millones de dólares en 2024, la empresa confirma su posición de liderazgo. En el primer semestre de 2025, la zona que incluye Europa ya registró una facturación de 86.2 millones de dólares, lo que subraya la importancia de estos mercados para el crecimiento global. Pero más allá de las finanzas, es la propiedad intelectual la que impulsa el futuro.
Con 554 patentes activas o en trámite al 30 de septiembre de 2025, Hayward demuestra que la innovación no es una palabra vacía, sino una inversión diaria para impulsar todo el sector.
Un compromiso sostenible para la gestión responsable del agua.
Celebrar un centenario también implica asumir responsabilidades ante los desafíos climáticos. Hayward ya ha ahorrado 2.4 millones de kWh gracias a la adopción masiva de sus bombas de velocidad variable y su iluminación LED.
Esta búsqueda de la sostenibilidad se traduce en productos de diseño ecológico donde la reparabilidad es una prioridad absoluta. Apostando por la conectividad y el control remoto, la marca permite a los usuarios controlar con precisión su consumo, simplificando al mismo tiempo el mantenimiento. Esta visión de una piscina más sencilla y respetuosa con los recursos es la que guía cada nuevo proyecto.
Un aniversario que mira hacia nuevos horizontes
Este centenario no solo es una oportunidad para reflexionar sobre el camino recorrido, sino sobre todo para reafirmar los compromisos del grupo para las próximas décadas.
Hayward sigue apoyando causas de interés general a la vez que acelera su investigación para crear la piscina del futuro. Al fortalecer constantemente sus raíces europeas e impulsar tecnologías responsables, la empresa garantiza que los próximos cien años serán igual de innovadores.
El mensaje es claro: ofrecer una experiencia de baño excepcional gracias a una tecnología que sabe pasar desapercibida mientras protege el futuro de nuestro medio ambiente.