La Asociación Italiana de Constructores de Piscinas fue la primera en elaborar un documento, dirigido a los profesionales del sector, que arroja luz sobre un tema específico y controvertido: la instalación de revestimientos de PVC para piscinas.
Quienes construyen piscinas saben que la fase final del revestimiento puede ser el momento más delicado del proyecto, y suele ser motivo de disputa entre clientes e instaladores. Esto se debe, en parte, a la falta de un documento técnico que permita determinar si se han producido errores de mano de obra.
Es precisamente esta falta de puntos de referencia comunes lo que deja margen para la interpretación subjetiva, dando lugar a evaluaciones de expertos, largas demoras y costes que deben asumir ambas partes.
Iniciativa de Acquanet
Ante esta brecha, el pasado septiembre Acquanet La Asociación de Constructores de Piscinas decidió intervenir aunando la experiencia práctica de sus miembros. Así, elaboró el primer documento de este tipo en Italia, un documento de referencia común: Directriz No. 02.
El objetivo es establecer límites claros entre lo que el cliente puede impugnar legítimamente y lo que, en cambio, se ajusta a las características normales del producto y su instalación. Este documento se aplica a cualquier piscina revestida con una lámina de PVC reforzado y se basa, como fundamento normativo, en la norma UNI EN 16582-1:2015 sobre los requisitos generales para piscinas privadas.
Aquí les resumimos brevemente lo que abarca.
Informar de un defecto
El documento aclara que cualquier reclamación debe dirigirse al punto de contacto contractual, respetando los plazos y procedimientos establecidos en el Código Civil. En caso de defectos estéticos, la piscina debe llenarse de agua antes de realizar la evaluación, salvo en casos de anomalías evidentes como quemaduras, manchas o decoloración significativa.
Estanqueidad
Las fugas causadas por el revestimiento o su instalación son inaceptables. Sin embargo, si una inspección revela que la causa reside en otro lugar, los costos de la investigación correrán a cargo de quien la solicitó.
Pliegues, arrugas y ondulaciones
En este caso, la directriz establece un umbral numérico: se considera que hasta 1 arruga por cada 50 m² (no mayor de 15 × 3 cm) está dentro de la tolerancia normal para piscinas rectangulares, un umbral que aumenta a 3 por cada 50 m² para piscinas de forma libre o con geometrías complejas.
Ampollas o bolsillos
Dado que estos problemas pueden aparecer algún tiempo después del llenado, la guía proporciona indicaciones técnicas específicas en su apéndice.
Variación de color
La decoloración gradual del PVC, debido a la exposición al sol o a un tratamiento inadecuado del agua, es una característica natural del material y no constituye motivo de reclamación, a menos que se trate de diferencias de color que no se hayan comunicado previamente al cliente.
La calidad del agua de llenado también juega un papel fundamental (según las normas UNI EN 16713-3 y UNI 10637): si no cumple con los requisitos, la garantía contra daños por decoloración queda anulada.
Igualación de color para retoques líquidos de PVC
En lo que respecta al acabado de los puntos de soldadura más delicados, un cambio de tonalidad con el paso del tiempo también se considera una característica normal y no motivo de queja.
Soldaduras y solapamientos
Dado que el producto se suministra en rollos (de 165 o 205 cm de ancho), la unión de varias secciones de revestimiento es inevitable. La guía establece parámetros estéticos precisos: cuando se observe un solapamiento, su ancho debe ser uniforme, preferiblemente entre 4 y 8 cm, con una variación mínima entre puntos. En cambio, si se utiliza la técnica de costura plana (soldadura a tope), no debe haber solapamiento visible en superficies horizontales.
Superficie antideslizante
El documento especifica que esta propiedad solo está garantizada en el momento de la certificación inicial. Cualquier deterioro debido a un mantenimiento inadecuado (como el uso de detergentes agresivos o herramientas abrasivas) no se puede atribuir al producto.
Problemas relacionados con el sustrato/base
Si el instalador detecta anomalías en la base de soporte, está obligado a comunicarlas por escrito al cliente o al responsable de la obra. Si, a pesar de esta notificación, se continúa con los trabajos, la responsabilidad recae íntegramente sobre el cliente.
Validez de la garantía
El texto señala que el mantenimiento extraordinario debe confiarse exclusivamente a técnicos cualificados: un trabajo incorrecto anulará la cobertura de la garantía.
La importancia del documento
La fortaleza de la Directriz n.° 02 reside en que ofrece, por primera vez, un lenguaje común sobre un tema que hasta ahora había estado abierto a la interpretación.
Para las empresas constructoras de piscinas, significa poder explicar desde el principio, con total claridad, qué esperar de un revestimiento de PVC y qué no. Para quienes encargan la obra, significa contar con un punto de referencia objetivo. Finalmente, para el sector en su conjunto, el documento puede ayudar a reducir las disputas y a elevar progresivamente la calidad media de las instalaciones.
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