El mercado de piscinas en Bélgica ha experimentado un crecimiento sin precedentes en los últimos años. Impulsadas por olas de calor y nuevos estilos de vida, los jardines belgas se han transformado en verdaderos espacios de relajación. Sin embargo, esta democratización conlleva un gran desafío para nosotros, los profesionales del sector, en cuanto a la seguridad sanitaria y la conformidad de los productos de tratamiento.
La Federación Belga de Profesionales de Piscinas y Bienestar está alertando sobre el uso de productos no autorizados que todavía circulan con demasiada frecuencia en nuestro territorio.
Los verdaderos riesgos del gas de cloro para los usuarios
El manejo de productos desinfectantes nunca es una acción trivial. El Centro Antivenenos reporta un aumento significativo en accidentes cada año, especialmente en primavera, con un pico en verano. Estos incidentes afectan tanto a adultos como a niños y a menudo resultan de un manejo inadecuado.

La liberación de gas de cloro ocurre con frecuencia debido a un almacenamiento inadecuado. La simple exposición al sol o el contacto accidental con la humedad en el embalaje es suficiente para desencadenar una reacción química peligrosa. Cuando un cliente manipula una tableta con las manos mojadas antes de cerrar el recipiente, crea sin saberlo una acumulación de gas tóxico. Al abrirse la próxima vez, la inhalación causa inmediatamente una tos severa, así como irritación respiratoria o ocular. Como expertos, debemos aconsejar imperativamente a nuestros clientes que vigilen la apariencia de su embalaje y que sean cautelosos ante un cubo que parece hinchado.
Por qué solo debes priorizar productos autorizados
A veces, un particular se siente tentado a recurrir a soluciones más baratas o productos encontrados en plataformas extranjeras. Sin embargo, los productos no autorizados en Bélgica representan un peligro real porque no han sido sometidos a una evaluación de riesgos por parte de la FPS Salud Pública. Más allá del aspecto sanitario, estas sustancias pueden dañar gravemente las instalaciones técnicas y los revestimientos de las piscinas.
Un producto aprobado garantiza una evaluación rigurosa basada en tres pilares fundamentales: salud humana, impacto ambiental y eficacia real. El etiquetado debe mencionar obligatoriamente los peligros en francés y neerlandés, así como los datos de contacto del Centro Antivenenos. Para verificar la conformidad de una referencia, el motor de búsqueda Gestautor sigue siendo la herramienta de referencia indispensable. Es importante recordar que la venta de productos no autorizados expone al distribuidor a sanciones severas, como multas elevadas o la retirada inmediata del mercado.
El caso específico del bromo en Bélgica
A menudo persiste la confusión respecto al bromo. Aunque se usa en algunos países vecinos, actualmente no está autorizado ningún producto a base de bromo para la desinfección de piscinas en Bélgica. Este componente presenta riesgos significativos para la salud si no se controla perfectamente.
Además, su uso resulta ser económicamente desventajoso para el cliente final. El bromo requiere una dosis mucho mayor que el cloro para alcanzar un nivel de desinfección equivalente. En caso de sobredosis, se vuelve extremadamente corrosivo para el revestimiento. Esta degradación prematura conduce a costos elevados de renovación que podrían haberse evitado con un tratamiento clásico y conforme con el cloro.
Mejores prácticas para la seguridad y el almacenamiento
Educar al cliente final es una misión esencial para el profesional. La lectura sistemática de la etiqueta y las instrucciones de uso debe convertirse en un hábito para cada usuario. El sitio web especializado lireavantutilisation.be constituye un excelente recurso para descifrar símbolos de peligro y adoptar la estrategia correcta en caso de incidente.
La protección individual también sigue siendo una prioridad. Se recomienda encarecidamente usar guantes adecuados y gafas de protección durante cada manejo de productos químicos. Además, el almacenamiento de productos debe hacerse en un lugar fresco y seco, y sobre todo, fuera del alcance de los niños. Los productos de tratamiento nunca deben transferirse a envases de alimentos, ya que el riesgo de ingestión accidental es crítico.
En caso de duda sobre la calidad del agua o el procedimiento de tratamiento, la intervención de un profesional sigue siendo la única garantía de seguridad. La Federación también proporciona numerosos videos técnicos para apoyar a los propietarios en el mantenimiento diario de sus piscinas.